jueves, 4 de septiembre de 2014

Y, es entonces cuando dejas de ver con los ojos, tu sentido amado, igual que los otros, es cuando te das cuenta que nada es real, que las apariencias, las máscaras, la mente cuadrada, y todo con lo que tal vez has crecido se cae, y comienzas a crear un mundo de pinceladas con colores inimaginables, formas inigualables, creando tu mundo más diverso, más amado, en aquel que vives, no que finges vivir, un lugar donde el límite pierde su significado, o deja de simplemente existir, dónde tus alas dejan de ser alas y se convierten en aire para impulsar tu locura, tu felicidad, tus ganas de soñar sin dormir, y es entonces cuando tú no cambiarás al mundo, el mundo real te cambiará a ti. Pris.